Muchas empresas creen que manejar su propia logística es más económico que tercerizarla. Sin embargo, existen muchos costos ocultos que no siempre se tienen en cuenta.
Estos costos suelen aparecer de forma gradual y terminan impactando en la rentabilidad del negocio.
Costos de infraestructura
Mantener un depósito implica gastos permanentes como alquiler, mantenimiento, seguros, servicios y equipamiento. Estos costos existen independientemente del volumen de actividad.
Costos de personal
La logística requiere personal para recepción, almacenamiento, preparación de pedidos y despacho.
Además del salario, existen costos asociados como cargas sociales, capacitación y reemplazos.
Errores operativos
Los errores de stock o de despacho generan pérdidas difíciles de medir pero muy reales.
Un producto mal enviado implica tiempo, transporte y pérdida de confianza del cliente.
Espacio mal aprovechado
Muchos depósitos no están diseñados para optimizar el almacenamiento, lo que reduce la capacidad disponible.
Falta de escalabilidad
Cuando las ventas crecen, la logística interna suele requerir nuevas inversiones en espacio y personal.
Un operador logístico permite transformar muchos de estos costos fijos en costos variables y ajustados a la actividad real de la empresa.

